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Al
igual que la carrera espacial y la investigación del átomo,
la existencia del mito de la Vida fuera de nuestro propio y limitado planeta,
ha supuesto un número variado de respuestas en el campo de la creación
artística. Tales creaciones de nuestro tiempo, componen un paisaje
mitológico al que hemos denominado Urantia, cuyos contornos se
van definiendo por intercambios que se efectúan entre la materia
de los sueños, las angustias del hombre moderno y el contraste de
la Ciencia.
Nos
adentramos pues en el terreno de la investigación, presentando una
muestra de obras realizadas por un maestro del dibujo, bajo el lema Icaro
en Urantia, visiones interiores de un mito moderno, en la que ponemos
de manifiesto la penetración que ha tenido en los últimos
cincuenta años, el concepto de las anomalías aéreas
en las propias manifestaciones humanas, que se ha difundido y estructurado
merced a la sorprendente evolución en el seno de los medios de comunicación.
Resulta indudable que su impacto social abarca la literatura, el cine y
todos los medios audiovisuales, despertando una acentuada controversia.
Al
margen del origen de un fenómeno que por sí mismo es
digno de estudio, éste ha alcanzado entidad suficiente como para
ser objeto del interés de muchas interpretaciones en el campo del
arte. Existen elementos comunes y conexiones con lo que algunos estudiosos
de la mente humana como Gustav Jung definieron como inconsciente colectivo.
Las representaciones incluso las descubrimos en pintores renacentistas
como Paolo Uccello en su Tebaide, Carlos Crivelli en Anunciación
y artistas flamencos como Aert Gelder entre otros.
Tanto
la inquietud personal del pintor, como la colaboración del Patronato
de Fundación Anomalía y A.E.F.A., que poseen una solídisima
documentación sobre tales fenómenos, han hecho posible la
materialización de esta obra, única en su género,
propiciando una visión particular hacia ese mito moderno representado
por el vuelo de Icaro en Urantia., que nos sirve tanto de reflexión
sobre las posibilidades abiertas a nuestra civilización, como de
puro vuelo imaginativo al que no se ponen límites.
Fundación
Anomalía
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