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Después de cuatro años

José Ruesga Montiel

Como ha venido siendo habitual desde que fui nombrado Presidente de Fundación Anomalía, me pongo ante el teclado para estar de nuevo con vosotros, con todos vosotros. En esta ocasión lo hago al dar por concluido mi mandato con la enorme satisfacción de haber contribuido en estos años a que Fundación Anomalía siga creciendo en la dirección deseada.

Haciendo un somero repaso de estos años de ejercicio mi memoria se congratula en haber terminado un proceso abierto con mi llegada a la presidencia, un proceso que ha sido largo y muy discutido por algunas personas, pero para el que he conseguido el consenso casi unánime del Patronato de nuestra Fundación. Se trata de la renovación de nuestros estatutos con la ampliación de nuestros fines. El haber abierto la creación de la colección de arte moderno de nuestra Fundación, que cuenta hoy con más de 115 obras de diversos artistas y la donación de otras tantas obras por parte de la familia de Fernando Calderón, dando base al Proyecto ICARO en el que se sigue trabajando y mediante el cual se prevé la construcción de un Centro de Interpretación de la Anomalías y un museo dedicado a la memoria del desaparecido artista en terrenos de Mazcuerras, Cantabria, donados por la familia Arcas.

En estos años se ha presentado también la edición beta de la Base de Datos Klaatu y se ha dado cuerpo al Catálogo Unificado de Casuística Ovni (CUCO), primero de los catálogos nacionales que reúne los esfuerzos más meritorios de catalogación efectuados en los últimos 40 años, con más de 8.500 registros en fase de depuración. Sin olvidar el trabajo incansable de Vicente Juan Ballester por consolidar Fotocat, ya hoy con más de 4.500 registros fotográficos a escala mundial.

No hay que olvidar el nacimiento y madurez de la publicación @nomalía, hoy editada en formato digital, ni los números editados en estos años en la Biblioteca Camille Flammarion , como el enorme esfuerzo que se ha hecho en estos últimos años por hacer de CdU un magnífico anuario y también copatrocinar los Cursos Interdisciplinares en la Universidad de La Laguna, Tenerife. Ni tampoco el como hemos crecido en la red, hoy con nuestra página principal y Micromegas y los proyectos en marcha de manos de nuestro webmaster Matías Morey.


  Morey (sentado) y Ruesga, en la última reunión
del Patronato.

No puedo olvidar en estas líneas a las personas que abiertamente han apoyado mi trabajo al frente de Fundación Anomalía, tanto desde dentro como desde fuera de ella, de manera muy especial a los miembros del Patronato y del Colectivo Cuadernos que así lo han hecho, a nuestros patrocinadores y mecenas y a los muchos amigos de a pie que cada día han hecho posible pequeñas cosas que han dado forma a los grandes proyectos, a José Luis Ramírez, José Miguel Alcibar, Julian Ruesga Bono, Daniel José Ruesga y Pilar Mercader, José María González Infante, José Marciano Gutiérrez Gálvez, Martí Flò y aquellos otros que pudieran quedar en el olvido y a los que desde aquí reitero mi agradecimiento.

Cedo el testigo seguro de que quien toma el relevo sabrá dar impulso a los proyectos iniciados y que aportará mejores cosas a Fundación Anomalía en los próximos cuatro años, por su identificación con la empresa global, por su valía personal y su demostrada incondicionalidad en lo personal y colectivo. Me refiero a Matías Morey Ripoll, digno representante de una nueva generación llamada a dar continuidad al trabajo de los mayores.

Durante el último año y medio he podido dedicar mucho tiempo a nuestra Fundación, pero limitado en lo físico por las dolencias que me aquejan. Me hubiera gustado haber sido más activo y haber ultimado plenamente algunas de las acciones emprendidas, haber profundizado más en los contactos personales con muchos de vosotros de los que me siento deudor y haber traducido en trabajos escritos algunas ideas todavía pendientes, pero la realidad de nuestra humanidad impone los límites y a ellos nos debemos muy a pesar nuestro.

Espero haber contribuido lo suficiente por dignificar nuestra inquietud en este campo y por hacer grande nuestro proyecto global de Fundación Anomalía, por el que seguiré trabajando desde el puesto que me corresponda. Confío plenamente que vais a prestar vuestro apoyo a Matías Morey, porque os aseguro que reúne méritos intelectuales y personales que le hacen acreedor de confianza.

Como siempre a vuestra disposición.



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